Reflexión

Yo mismo vs Yo mismo

Nuestra vida siempre estará dividida en nuestros cambios, en quien fui y quien soy, solo ganará aquel a quien le des la prioridad.

1 de Corintios 2:14

Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

La guerra más grande del cristiano es la que tiene consigo mismo. Es el conflicto general de limitar su vida en lo que le conviene y en lo que no. Albergamos dos naturalezas principales que son nuestra naturaleza pecaminosa y nuestra nueva naturaleza, que es la que Cristo ha infundido en nosotros. Predominará en tu vida aquella a la que alimentes más y pongas más en evidencia a tu vida.

Por ejemplo, ¿qué batalla espiritual pudieron haber pasado personas como Pedro, Pablo, Juan, etc…? ¿Pudieron haber tenido dudas con su misma consciencia? Quizás una guerra de voluntades entre sus dos naturalezas, entre lo que querían y lo que Dios les mandó. Quizás el propósito sería que lo que quieres es lo que Dios quiere, ¿no? Pero no siempre es el caso.

Veamos a Tomás. Este se identificaba con Cristo, veía claramente lo que Él era y el poder de Su nombre. De qué era capaz y qué podía hacer. Tomás era fiel seguidor y se mantenía con Cristo como buen discípulo, pero tenía una batalla consigo mismo y su forma de creer. ¿Acaso era algo voluntario de Tomás el creer al ver? A mi entender la naturaleza de Tomás era la de dudar todo porque nadie antes de Jesús le había dado algo en que creer. El constante desentendimiento y desconfianza pudo haber sido causa de que su misma vieja naturaleza formó en él esa necesidad de dudar en todo, a menos que hubiera prueba palpables, pero Jesús le da la lección de su vida. Este lo hace entender que debe de creer en él más que en el que en lo que puede ver de él mismo, por que la fe es la convicción de lo que no se ve.

En conclusión, nuestra batalla con nosotros mismos puede traer una guerra sin precedentes a través de nuestra propia historia como ser humano que podría crear un conflicto eterno entre nosotros mismos y lo que fuimos antes. Dios nos pide que tengamos nuestra mirada fija en Él, pero también debemos de enfocarnos en lo mejor de nosotros mismos para ser mejores para Cristo y no en lo que fuimos o pudimos ser antes.

Diseñador Gráfico, Estudiante de multimedia de ITLA, Líder de célula ITLA.

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