Reflexión

¿Mi Voluntad?

¿Estoy cumpliendo mi Voluntad o la de Dios?

Gálatas 5: 17

Porque los malos deseos están en contra del Espíritu, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. El uno está en contra de los otros, y por eso ustedes no pueden hacer lo que quisieran.

«Voluntad» es definida como < Deseo o intención, o cosa que se desea >.

¿Qué desea Dios para mi y que deseo yo para mi? ¿Lo que deseo es bueno? ¿Lo que Dios desea, es mejor que lo que yo deseo?

En Marketing se enseña algo llamado «necesidad» y «deseo», por ejemplo una necesidad como el hambre debe ser saciada o satisfecha. El detalle radica en preguntar cómo vas a satisfacer esa necesidad y es entonces que entra el concepto de deseo. Por ejemplo, si bien el hambre te atrapa a las 12 del mediodía, seguro en casa te espera una rica comida preparada por Mamá, o andas con tu almuerzo en tu lonchera, pero de repente te ataca el deseo de satisfacer tu hambre con una hamburguesa.

Viendo el ejemplo anterior, mi voluntad ¿me hizo un bien o me hizo un mal? Si piensas que te hizo un bien entonces entran varios factores que serían, el haber despreciado el esfuerzo de tu madre, comiste algo que nutricionalmente no te aportó nada y gastaste un monto de dinero que pudiste haber aprovechado en otra cosa. Pero si piensas que te hizo un mal piensas en lo siguiente: te gustó lo que te comiste aunque no le aportó nada positivo a tu organismo, los disfrutaste y, aceptémoslo finalmente, la hamburguesa estuvo buena.

Cosas como lo narrado en el caso antes descrito nos pasan diario. Hay muchas situaciones en las cuales mi voluntad y la de Dios se ven enfrentadas. Dios(en el ejemplo, tu madre) dentro de Su voluntad tiene algo buenisimo preparado para ti, para que quedes completamente satisfecho (tu almuerzo), pero tu voluntad es otra(una hamburguesa) y se opone a la voluntad de Dios, porque aunque muchas veces no lo admitamos, el cumplir con mis caprichos terrenales es más importante que lo que Dios, en su voluntad, tiene para mi.

Artistas y famosos, hoy en día han alcanzado lo que deseaban, han cumplido con sus voluntades, pero siempre terminan confesando que no se sienten llenos, que no se sienten satisfechos, que el haber alcanzado todas esas riquezas, fama y estatus no les ha sido suficiente para llenar un vacío que no logran identificar con qué llenarlo. Muchos se han quitado la vida, otros han pensado en hacerlo, pero al final el motivo es el mismo, no se sienten satisfechos.

En cambio, quienes han seguido la voluntad de Dios para sus vidas son plenos, felices, completos, se sienten satisfechos con sus logros, quizás no logros de riqueza, pero si familias estables y prósperas, economía sólida y el favor de Dios para con ellos. Porque todo lo que está dentro de la voluntad de Dios para ti, no trae tristeza, trae felicidad, quizás tengan un proceso detrás, pero las recompensas siempre son con creces.

Debemos aprender que poner nuestra voluntad a competir contra la voluntad de Dios es como poner una hormiga a luchar contra un zapato.

Nuestra carne desea muchas cosas, y no todas las cosas que desea le son de provecho, lo único que realmente satisface para la vida es la voluntad de Dios.

Egresado de la Universidad Católica Santo Domingo de la carrera de Publicidad, actualmente soporte de la célula en UTESA Coral Mall, Director de Arte Publicitario, Maestro de Escuela Bíblica y líder de jóvenes en la Iglesia Evangélica Dominicana de Villa Consuelo.

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