Invitación

¡Subamos al Monte!

Te invito a que en este desierto permitas que él hable a tu corazón, vende tus heridas, te libere de ansiedad, depresión y la frustración que está afectando tu vida hoy.

El autor del Éxodo nos narra una historia dramática. Un bebé hebreo llamado Moisés, es echado en el río para ser protegido de las manos de los egipcios que buscaban matar a los niños; y luego resulta ser acogido por la hija de Faraón, creció en el palacio entre los egipcios; viendo a sus hermanos hebreos ser maltratados, intenta tomar la justicia en sus manos y mata a un egipcio y después huye al desierto de Madián, donde conoce a su esposa y sirve para su suegro Jetro. Es en esa huida donde Moisés tiene su primer encuentro con Dios en el monte Horeb, que significa »desierto».

 Éxodo 3:1 

 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.

El desierto es necesario; fue atravesándolo que Moisés tuvo su encuento con Dios. Como Moisés, hoy estamos en un aparente desierto llamado «cuarentena», condición en la que ninguno sabe exactamente cuando saldrá a pesar de las proyecciones que se han hecho.

No podemos ir a ningún otro lugar más que la cocina, las habitaciones, baños, patio, galería y si es fuera a penas al supermercado o farmacia con mascarilla y guantes o al trabajo con riesgo de ser contagiados. Parece que no hay lugar más seguro que nuestra casa y para muchos se vuelve una monotonía que genera ansiedad, depresión, estancamiento, hasta frustración.

¿Cómo puedo encontrar una salida ante todo esto? ¿Habrá un lugar en el que pueda encontrar descanso? La respuesta es Sí, »EL MONTE».

El Monte no es un lugar físico al que tengas que ir, es en el que te conectas con Dios, tiempo/espacio que tú escoges para pasar tiempo de calidad con tu creador y Señor. ¿Ya tienes tu monte? y si no, ¿Por qué no escoges tu monte?

El tiempo que pasas con él, siempre será una inversión, donde nunca saldrás igual, serás transformado para transformar a otros, conocerás más a Dios y tambien a ti mismo, y así como Moisés descubrió su propósito, tu tambien conocerás el tuyo.

Oseas 2:14 

Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.

Te invito a que en este desierto permitas que Él hable a tu corazón, vende tus heridas, te libere de ansiedad, depresión y la frustración que está afectando tu vida hoy.

  • Escoge tu monte: espacio/tiempo que no negociarás para tu encuentro con Dios.
  • Identifica tus distracciones: sé sincero contigo y escribe qué te distrae.
  • Elimina tus distracciones: que nada ni nadie te desenfoque.
  • Agradece y habla con Él: acércate, abre tu corazón,permite que Él se lleve tus cargas y dile qué te preocupa.
  • Su Palabra: ora para que él te dirija y elije un libro o tema de la biblia para estudiar y  meditar en él toda la semana.
  • Adora: Reconoce quién es Él y cántale.
  • Escúchale: espera en silencio a que Él te hable.
  • Baja del monte y comparte.
  • ¡Regresa al monte!

 

Amante de Dios y su palabra.Psicóloga laboral. Adoradora en Iglesia Metodista Libre En Su Presencia. Misionera egresada de Juventud con Una Misión (Jucum). Líder de célula en Ministerio Para Cristo. Fundadora de célula en la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD); amo la gente, leer, la comida mexicana, la música y la playa.

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