Reflexión

Apto Sólo Para Soñadores

En nosotros existe una semilla, grande o pequeña, de esperanza ¿En qué? Sólo tú y Dios lo saben.

Este tiempo de aislamiento que pasamos recientemente, pude tomarlo para examinar mi interior, mis pensamientos y deseos que siempre he tenido para mi vida. Me di cuenta que soy una experta en pensar cosas hermosas y en imaginarme los escenarios perfectos. Sin embargo, mi realidad difiere en su totalidad de aquello que quiero lograr. Me he hecho una profesional en tener sueños que están lejos de lo que vivo y hago diariamente.

Sé que no soy la única soñadora, pues cada uno de nosotros fue creado para anhelar algo mayor de lo que tenemos. En nosotros existe una semilla, grande o pequeña, de esperanza ¿En qué? Sólo tú y Dios lo saben.

En las escrituras podemos encontrar personajes, los cuales, al momento de soñar en grande, estaban atravesando situaciones contrarias a lo que Dios les había prometido y lo que ellos esperaban. José soñó con reinar sobre sus hermanos mientras apacentaba ovejas y estaba preso. David soñó con ser rey de Israel aun siendo perseguido por años y viviendo en las calles. Abraham anhelaba un heredero, tener descendencia, siendo este de mucha edad y con una esposa estéril. Siempre vamos a soñar más allá de nuestras situaciones y esto es lo que nos permitirá seguir adelante a pesar de nuestras circunstancias.

Salmo 126 

1Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,
Seremos como los que sueñan.

Entonces nuestra boca se llenará de risa,
Y nuestra lengua de alabanza;
Entonces dirán entre las naciones:
Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

El salmista añoraba volver a Sion, una ciudad donde obtendría su libertad, cuando probablemente aún estaba cautivo en Babilonia. Pero, lo más importante es que a pesar de la cautividad en la que vivía, soñó. Soñó con ser libre, feliz, con adorar a Dios por lo que ya él creía que iba a suceder.

Nuestros sueños, depositados en las manos de Dios, son los que mantendrán nuestra luz encendida mientras vivimos nuestra realidad. En medio de nuestra Babilonia, soñemos con Sion, aquellas promesas que Dios nos ha hecho y que cumplirá.

Vive tu presente mientras sueñas en grande con lo que Dios hará en tu futuro.

No dejes que las tribulaciones del momento apaguen tu sonrisa. Y, cuando logres llegar dónde Dios te hizo soñar, no olvides decir “Grandes cosas ha hecho Jehová conmigo.”

 

Hija de Dios. Licenciada en negocios internacionales, líder de finanzas en Ministerio Para Cristo. Amo bailar, reír y una buena película.

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