Reflexión

Confía En Él

El reino de Dios es Eterno y no perecedero, ¿Por qué no fundamentar nuestra fe en la Roca inconmovible que es Cristo? ¿Por qué no nos entregamos completamente a Él?

Salmos 125

Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, que no se mueve, sino que permanece para siempre.

¿Sabes quién fue el fundador de “Apple” una de las compañías tecnológica más exitosa de nuestra década?  Este es Steve Jobs, uno de los hombres más adinerado de la historia de la humanidad.

Tranquilo, tranquila mi intención no es narrarte detalles de su biografía, pero sí quiero darte a conocer que aun con un perfil de millonario, antes de morir se dio cuenta que confiar en lo material y tangible es como confiar en una mera ilusión o sueño, el cual parece ser real, pero luego despiertas éste se esfuma y desaparece.

Momentos antes de morir expresó:

“He llegado a la cima del éxito en los negocios.  A los ojos de los demás, mi vida ha sido el símbolo del éxito. Sin embargo, aparte de mi trabajo, tengo pocas alegrías. Al fin y al cabo, la riqueza no es más que un hecho al que estoy acostumbrado.

En este momento, acostado en la cama del hospital y recordando toda mi vida, me doy cuenta de que todos los elogios y las riquezas de las que estaba tan orgulloso, se han convertido en algo insignificante ante la muerte inminente”.

Según el testimonio de éste gran personaje, por más logros, bienes y riquezas que adquirió gracias a su intelecto, la seguridad que él depositó en dichas posesiones no le garantizó la plenitud de gozo dándose cuenta al final que valerse de lo material fue una pérdida de tiempo. Sin embargo, a diferencia de él si ponemos nuestra esperanza en Dios, por Su palabra Él nos asegura vida eterna después de la muerte y el gozo de tenerlo en nuestros corazones aquí en la tierra.

Es natural sentir satisfacción cuando terminamos una carrera universitaria, cuando nos ganamos un mejor puesto en el trabajo, cuando terminamos una maestría o simplemente cuando nos graduamos de un curso online, pero el riesgo está cuando depositamos nuestra esperanza en las cosas perecederas, tal como hoja arrastrada por el viento, hoy la tenemos, pero mañana no sabemos.

Esto se traduce a que nuestro contentamiento depende de algo que no es duradero, la Palabra nos dice: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33) El reino de Dios es Eterno y no perecedero, ¿Por qué no fundamentar nuestra fe en la Roca inconmovible que es Cristo? ¿Por qué no nos entregamos completamente a Él? Ya que por más vientos y tempestades que arrecien no será derribada porque la sujeta El que sostiene el universo.

Refugiémonos en Nuestro Dios, anclémonos en Él y no en nuestros bienes o capacidades, puesto que en los momentos difíciles y circunstancias adversas tenemos la promesa de que Él nunca nos fallará, no nos abandonará y no nos dará la espalda. El cielo y la tierra pasará mas Su Palabra no pasará (Mateo 24:35).

 

Soy una joven apasionada por el Señor, Líder de Célula ITLA, estudiante de Seguridad Informática en ITLA, miembro activo de la Iglesia de Dios En Cristo La Senda Central.

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