Reflexión

Visión Basada en Fe

¡Cierra tus ojos y da el paso de fe!

Hebreos 11:1-2

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.

Otra de las versiones de este pasaje que me gustaría compartir es la de la Traducción al Lenguaje Actual (TLA) que dice: «confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver.» Mientras leía esta versión reconocía que continuamente repetimos este verso pero que a veces olvidamos poner en práctica.

Al hablamos de visión podemos referirnos a aquello que trata de acercanos a donde queremos llegar; cosas que nos proponemos hacer. Por ejemplo, las empresas cuentan con una misión, una visión y una serie de valores que se pueden ver como una línea que traza para ayudarlos a cumplir con sus objetivos. Entiendo que nosotros como individuos también hacemos lo mismo, hacemos pautas de que vamos a hacer, cómo lo haremos e incluso con quien, si es posible.

Imaginemos por un segundo que sería de estos grandes hombres y mujeres de Dios si no hubiesen tenido fe al momento de pensar en su presente y su futuro. ¿Qué tal si Rut hubiese tomado la decisión de haber abandonado a Noemi o quizás si Moisés no tomaba la decisión de renunciar a ser llamado hijo de la hija del faraón, que tal si Abraham no hubiese confiado en la promesa de Dios sobre una gran descendencia? Estas ideas me hacen pensar en que las historias hubiesen tomado un giro distinto.

¡Fue su fe lo que los direccionó, lo que les sirvió como brújula! Muy probablemente no tenían ni idea de cómo iban a ser las cosas en sus próximos días, meses o años, pero pusieron toda su confianza en aquel que hace planes perfectos. Rut, se quedó con Noemí y por este medio conoció a Booz quien pudo redimirlas, Moisés por su parte entendió que prefería ser maltratado con el pueblo de Dios que disfrutar de los efímeros placeres del pecado y más adelante vemos como es puesto como guía delante de ellos y finalmente Abraham, se convirtió en el padre de una numerosa descendencia, tan numerosas como las estrellas en el cielo y la arena a orillas del mar. La fe de estas personas fue más allá de los límites que podían ver, la certeza de esperar y su convicción en aquellas cosas no vistas los dirigió al cumplimiento de la promesa de Dios.

Por eso hoy quiero exhortarlos, a pesar de que esa visión que Dios puso en ti la veas lejos, deformada o quizás destrozada, confía plenamente en Él. Recordemos que en este mundo tendremos aflicción y momentos duros pero el Señor cuya obra es perfecta cumple sus promesas en nosotros.  Así como dice Hebreos 11:11 que Abraham a pesar de todo considero fiel al que le había hecho la promesa, confiemos también nosotros ciegamente en Dios aunque lo que tenemos como visión se vea lejos de su cumplimiento.

¡Cierra tus ojos y da el paso de fe!

Amante de la fotografía en formación, con profundo apego hacia la música, los animales y el color verde. Actual coordinadora en APEC Para Cristo.

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