Reflexión

El reto de las temporadas

Ahora que tenemos menos distracciones, es el momento perfecto para afilar nuestras vidas en Dios recordando que Él es soberano en todo y sin Él nada podemos hacer. Es el momento de levantarnos porque aunque las temporadas hayan cambiado, Él nunca cambia.

Romanos 8.28 

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

Cada época de la historia de la civilización humana se distingue por configuraciones particulares de contexto de tipo histórico, económico, social, cultural, científico, político. Y cada una de estas épocas tienen sus temporadas difíciles con sus retos particulares, los cuáles, dependiendo de cómo las naciones fueron enfrentando estas situaciones, lo llevaban a una gran victoria o una gran derrota.

Para el 30 de octubre de 1941, Japón levanta al «Gigante durmiente» cuando ataca a Estados Unidos en Pearl Harbor y lo lleva a entrar a la segunda guerra mundial. La estrategia para ese momento era clave ya que la nación todavía estaba recuperándose de la gran depresión de la década de los 1930. Estados Unidos procede a ajustar salarios, aumentar impuestos, cambian la manufactura y crean industrias exclusivamente para el armamento militar, La armada de Estados Unidos en 1941 pasa de tener 180,000 efectivos a tener 15 millones luego de que 71% de la nación aceptara el llamado, hay un cambio masivo en las líneas de trabajo; donde antes habían hombres ahora hay mujeres. En resúmen un cambio radical de temporada para enfrentar el nuevo reto que luego convirtió a esta nación en la mayor potencia mundial hasta hoy.

Hoy nuestros planes y nuestro mundo ha cambiado en un abrir y cerrar de ojos. Pareciera como si este año augura solo desastres y aunque no estamos en tiempos de guerra, todas las naciones han cambiado sus operaciones para atacar este enemigo invisible del que escuchamos a diario. Pero entre el pánico, la incertidumbre del futuro, el respiro agitado de los pacientes, las líneas de sangre en el mercado de valores y entre el olor de cloro en «spray» y plástico de mascarillas, florece la primavera y sobre nosotros debe surgir una importante pregunta «¿Qué estamos haciendo con esta oportunidad?»

Romanos 8.28 

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

¿Qué estamos haciendo con este tiempo? Si algo nos queda claro en la Biblia es que Dios levanta líderes en medio de las crisis, cuando pensamos en Moisés vemos a un hombre tímido y tartamudo pero Dios iba delante de Él. Cuando pensamos en Gedeón vemos un jóven con miedo y sin experiencia pero al que Dios llama valiente y levanta un ejército y libera a su pueblo. Cuando pensamos en Josué, vemos a un hombre capaz pero encerrado en una celda que luego recibe un sueño y con su estrategia salva una nación de una crisis. ¿Qué está Dios haciendo contigo?

Éste es el mejor momento para acercarnos a Dios, para comenzar ese proyecto que él tanto te ha inquietado, para predicarle a tu familia inconversa que ahora está 24/7 contigo, para llevar el evangelio a ese que ponía excusas por las distracciones o ocupaciones de la vida, para estudiar más la Biblia, para orar más, para ser más santos… Ahora que tenemos menos distracciones, es el momento perfecto para afilar nuestras vidas en Dios recordando que Él es soberano en todo y sin Él nada podemos hacer. Es el momento de levantarnos porque aunque las temporadas hayan cambiado, Él nunca cambia.

Isaías 41.10

No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

 

Ingeniero de Software de profesión, si no lo encuentras enviando memes, seguro esta jugando algún juego online o tirando códigos.
Encargado de Células y parte de los fundadores del Ministerio Para Cristo.

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