Mensaje

Una perspectiva de Dios

¿Cuándo hemos de permitir que seamos utilizados para cosas mayores de lo que hemos pensado e imaginado en nuestras mentes finitas?

Filipenses 3: 8-10

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;

10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,

Hace tiempo escuché a una persona decir que hay un gran diferencia entre tener una perspectiva de quién es Dios y de verdaderamente conocer a Dios.

Muchas veces vivimos un día a día en el que solamente consideramos lo que creemos que Dios quiere para nosotros, y lo que tenemos entendido en nuestra mente como el concepto de quien es Dios. Y muchas veces en base a esa idea preconcebida en nuestras mentes es que vivimos, actuamos y caminamos. Muchas veces las respuestas que esperamos de Dios, las respondemos nosotros mismos de acuerdo a lo que ya pensamos que Dios es. Pero ¿cuándo es que verdaderamente estamos considerando a Dios como una persona real?. Un ente indescriptible e inconcebible por nuestra mente, que se encuentra en nuestro corazón y a su vez sentado en su trono y a la diestra de su trono, que está dispuesto a utilizarnos, a darnos palabras de vida, a ministrar nuestros corazones, a cambiarnos. Hemos de entender esto y vivir una vida de constante comunicación en una interacción real y cruda con Dios continuamente. No es una preconcepción estática de nuestra mente en base a lo que hemos leído y escuchado, es un Dios real y verdadero que está en acción.

Los procesos nos permiten conocer aspectos de Dios. Son oportunidades para estrechar nuestra relación con Dios y edificarnos más en Dios. Sin embargo, por la naturaleza de los mismos, solo podrán tener ese efecto en nuestras vidas si estamos dispuestos a rendir nuestro ego, nuestro deseo de estar en control y enfrentar esos impulsos que nos sugieren por direcciones de desesperación y ansiedad. Porque en esos momentos en los que no entendemos porqué las cosas están sucediendo de esa manera, que nos llegan pensamientos para cuestionar a Dios así mismo como los tuvo Job cuando pasó por un proceso mayor que probablemente cualquiera de nosotros llegará a experimentar, es en esos momentos que tomaremos una decisión, y esa decisión marcará el efecto final del proceso en nuestra vida.

Filipenses 3:10

“A fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte”

Sin importar qué tan importantes o indispensables se vean ciertas cosas en nuestras vidas, como nuestros seres queridos, las finanzas y bienes o nuestras carreras profesionales, a medida que vamos desestimando el valor de todas las cosas en comparación con el infinito valor de la persona de Cristo, nuestra respuesta ante la prueba será más una de rendición total ante la voluntad de Jehová y de este modo nos iremos adentrando cada vez más en el conocimiento de Dios y nos volvemos más receptivos a su accionar en nuestras vidas.

¿Cuándo hemos de permitir que seamos utilizados para cosas mayores de lo que hemos pensado e imaginado en nuestras mentes finitas? ¿Cuándo es que verdaderamente nos daremos la oportunidad de hacer lo que Él verdaderamente quiere y esta dispuesto a hacer? Que le conozcamos.

 

Servidor de la célula de Unibe para Cristo. Miembro del grupo de Alabanzas de Iglesia Juan 3:16 Central. Estudiante de término de Ingeniería en Tecnología de la Información y Comunicaciones en Unibe. Laboro como Ingeniero de Software.

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