Reflexión

Cuando el cliente que pide los cambios es… Dios

Dichosos somos de tener un Dios que nos ajuste los planes de la vida cuanta veces sea necesario, para guiarnos hacia Su amor y propósito.

Trabajo en el área de comunicación y diseño y aunque quisiera decirte que los memes que ves por ahí de los 500 cambios (estoy exagerando…mmm o quizás no…¿Quién sabe?) que puede pedir un cliente son mentiras, pues no lo son. Siendo yo una persona poco amante de los cambios sin avisar, no te puedo explicar lo que me enojaba cuando me modificaban el plan de trabajo o entregaba algo, lo daba por listo y entonces eso regresaba a mí con “Hay más cambios”, incluso en un momento llegué a decir “Yo tenia que coger otra carrera, no sé pa’ que cogí esta” jajajajaja

En una ocasión Dios le ordena a Abraham un cambio significativo en el plan de vida y dice así…

Génesis 12:1-3

“Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”

Creo que la parte más difícil de esta asignación no era “salir” porque el ser nómada era parte de su cultura, sino más bien era el “salir hacia una tierra que te mostraré” o sea, Abraham solo sabía que salía pero no hacia donde iba, no tenía mapa ni ruta, mucho menos Waze o Google Maps, solo tenía la voz de Dios, cosa que a decir verdad, debería ser aún más suficiente que una ruta bien trazada y clara, porque hablamos de la voz del Dios todo poderoso y dueño del universo sin embargo al principio no es tan fácil entenderlo así.

El segundo inconveniente de estos cambios es este, antes de Dios en el capítulo 12 de Génesis, prometerle tierras y descendencia, en el capítulo 11:30 dice lo siguiente “Pero Saray era estéril; no podía tener hijos.” Yo a veces medito en Abraham y digo “¿Cómo rayos él se fue?” los números ni las condiciones humanas no daban la talla para este GRAN cambio que Dios le estaba pidiendo para su vida.

Sin embargo de eso se trata la fe y no de otra cosa, creer sin ver y entender que la voz de Dios solicitándonos una movida diferente en nuestra vida aun cuando “los números ni condiciones den” será suficiente, ¿Imagínense que Abraham no hubiese aceptado el cambio? Bye bye padre de la fe.

Así que comprendí que el control es una ilusión y que en mi agenda, ni mi vida ya no es mía sino de Dios y que siempre debe haber espacio para los cambios que Él me pida, que si aprendí a hacer espacios en mi trabajo y en mi horario para los cambios de un cliente, cuanto más no lo haré con el plan más maravilloso que me puede tocar, que es el de Dios.

¿Qué siempre me gusta? Al inicio no; ¿Qué siempre lo tomo con gozo? No siempre ¿y sabes que? me guste o no al principio, me goce o no al principio, luego termino glorificando a Dios, porque me ha demostrado que Sus planes son mayores y que su amor por mí es inagotable y que la meta de Él es salvarme y si Él tiene que hacer 1,000 cambios en el plan para salvar el proyecto de mi vida, lo hará.

Así que, cuan dichosos somos de tener un Dios que nos ajuste los planes de la vida cuanta veces sea necesario, para guiarnos hacia Su amor y propósito, así que te exhorto, hazle espacio a los cambios de Dios en tus planes hasta el punto de que ya no le llames “tus planes” sino “Su plan y quien sabe si de tú familia tu serás de quien se diga el próximo “Padre de la fe”.


Photo by Simon Migaj on Unsplash
Sirve en su iglesia local CREFEL, encargada de proyectos de MPC, colaboradora de la célula de APEC y publicista de profesión. Loving God, people and hot chocolate.

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