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Fe fundamental

Un título obvio para un tema subestimado

Existe un momento muy importante en la vida de un cristiano, y es cuando nosotros decimos que nos convertimos a Cristo o llegamos a los pies de Cristo. Recuerdo a una señora de una iglesia que visité una vez, que honraba tanto ese día que lo celebraba como si fuera su cumpleaños. Sin embargo, hoy quiero reflexionar no en el hecho de que si has venido o no a los pies de Cristo, sino en la pregunta de qué tan fundamentada o convencid@ estás en la fe en la cuál te aferras?

En la parábola de Mateo 7:24-29 encontramos una analogía muy útil al respecto

 

Mateo 7.24-29

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

 

Aquí podemos ver, que de una u otra forma, las situaciones difíciles revelan qué hay en nuestro corazón y sobre qué doctrinas o pensamientos construimos nuestras vidas. Tenemos dos opciones, o la construimos sobre la palabra de Dios, o la construimos sobre cosas pasajeras o pensamientos humanos.

Es muy probable que ya hayas leído sobre esta parábola. Y es muy posible que en una situación difícil hayas reaccionado como la persona que ha construido sobre la arena. Realmente, el ser humano por más que se prepare para un evento catastrófico muchas veces no está listo, y menos en el caso donde muere algún familiar cercano o un evento de similar magnitud. En esos momentos no cuentan los años que has orado, o de ministerio. Simplemente son tragedias que ocurren, que aunque no reacciones con tristeza, tarde o temprano, pasará una factura emocional o de otra índole.

La realidad es que muchas veces terminamos sobreestimando nuestra capacidad estoica o de resistencia frente a situaciones difíciles y terminamos desplomándonos hasta nuestro cimientos. Algo interesante que este tipo de situaciones nos puede dejar ver es que es posible que terminemos teniendo un concepto más alto de nosotros mismos al momento de enfrentar estos eventos, pero lo que radica en esta analogía es que no se trata de los huracanes, lluvias, ríos, ni cuál fue el mas grande, ni cuál fue el más resistente, sino sobre dónde está construida la casa.

Hay otra palabra que me gustaría que analicemos hoy, pero esta no es sobre el fundamento en sí, sino sobre lo que edificas sobre ese fundamento
Pensando un poco sobre el capitulo en donde pablo corrige a los Corintios por tener contiendas sobre si eran de Pablo, o de Apolos o de Cristo. Pablo resalta una analogía que llama bastante la atención cuando el desarrolla sobre la idea de edificar sobre el fundamento.
1 Corintios 3.9-15

9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.

14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.

15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

 

Pablo menciona en esta analogía que hay madera, heno hojarasca, así como también hay piedras preciosas, plata y oro y sabemos, que luego de la prueba de fuego los únicos que se mantienen son los materiales mas pesados  y resistentes como son las piedras preciosas, plata y oro.

Pablo plantea esto como una opción para el creyente de edificar sobre Cristo. No esta hablando de que si pierde la salvación o no, abre la posibilidad de que tienes la opción de decidir que sobre qué edificar en tu vida, que escuchar, que aprender,  que estrategias para construir tu vida, que doctrinas o palabras escuchar.

Y es interesante el hecho de que la madera, heno, hojarasca son los materiales más abundantes, sin embargo, los menos útiles para hacer un hogar, y en contra posición están las piedras preciosas. plata y oro. Y puedes pensar en tantas cosas que parecen cristianas, tantos mensajes que parecen cristianos y posiblemente tantos libros o cosas que, a veces, lo único que hacen es entretenernos. Y no quiero que me mal interpretes. Dios desea que seas feliz, que descanses en Él, pero el aviso que nos hace Pablo en 1 Corintios 3.10 es «Pero cada uno mire cómo sobreedifica».

No solamente somos hijos para pedir, el nos ha llamado también a reinar con él, a ser sus socios, a ser amigos, a ser sus discípulos, y a que Él sea nuestro Señor. Muchas veces acudimos en tiempos de angustia, pero olvidamos que el desea reinar con nosotros, no solamente a que él escuche nuestras súplicas y nos responda. A veces olvidamos, que Él desea que su palabra sea predicada a quienes están perdidos, muchas veces olvidamos simplemente, que nuestra vida debe estar fundamentada en su Palabra y en Él.

¿Estamos siguiendo creencias o haciendo cosas porque la hemos heredado o aprendido? ¿Estamos sirviendo a Cristo porque para nosotros es una costumbre? ¿Qué hábitos hago o con qué palabras alimento mi alma? ¿Vienen estas de Dios o solo entretienen emociones? ¿Vienen estas cargadas con fines político-religiosos o de odio? ¿Es esto lo que a Dios le agrada?

Son preguntas que entiendo que sanamente debemos hacernos y sondear nuestra vida, Los afanes del día a día, nuestros amigos o compañeros o las cosas que estamos acostumbradas a hacer pueden acercarnos o alejarnos de el, y es nuestra responsabilidad siempre alinearnos a su propósito e ir corrigiendo, arrepentirnos y arreglar cosas y finalmente como todo cristiano que debe recordar el día en el que vino a Cristo, también debemos recordar que tenemos una responsabilidad de edificar sobre Él y su palabra. Son preguntas que entiendo que sanamente debemos hacernos y sondear nuestra vida, Los afanes del día a día, nuestros amigos o compañeros o las cosas que estamos acostumbradas a hacer pueden acercarnos o alejarnos de el, y es nuestra responsabilidad siempre alinearnos a su propósito e ir corrigiendo, arrepentirnos y arreglar cosas y finalmente como todo cristiano que debe recordar el día en el que vino a Cristo, también debemos recordar que tenemos una responsabilidad de edificar sobre Él y su palabra

¡Dios te bendiga!

Foto tomada de @rquiros via Pexels

Ingeniero de Software de profesión, si no lo encuentras enviando memes, seguro esta jugando algún juego online o tirando códigos.
Encargado de Células y parte de los fundadores del Ministerio Para Cristo.

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