Reflexion

Cuando el Hombre ya no Cree

¿No será que ya el hombre moderno, tan avanzado en ciencia y tecnología, ha sepultado para siempre a todos los dioses?¿Cómo podemos nosotros los cristianos hablarles a otros de nuestra fe y, sobre todo, preservarla intacta en medio de tanta incredulidad?

«Negar a Dios será la única forma de salvar el mundo»

— Friedrich Nietzsche

En un mundo donde todo parece ser hecho por la mano y la inteligencia del ser humano, donde los milagros fueron suplantados por la medicina avanzada y la robótica, donde lo que hace 50 años parecía ficción ya hoy es una realidad, donde parece ser que la ciencia no tiene límites y donde ya se habla del “homo-deus” (hombre dios), donde la humanidad le ha perdido todo respeto a lo sagrado llegando al colmo de verse a sí mismo como un dios, creer en una entidad o fuerza superior, rendirle culto a Dios y tener fe de que cuando se ora no se esta hablando solo es visto como una práctica o creencia arcaica y primitiva que solo unos individuos sin el más mínimo desarrollo intelectual pueden estar realizando en pleno siglo XXI, la era de “la información y el conocimiento”… parece ser que, cómo diría el filósofo “Dios ha muerto”.

¿Cómo creer en un mundo donde se le ha dado la espalda a Dios? ¿Cómo tener fe en un tiempo donde parece que la ciencia tiene la última palabra? ¿Cómo podemos compartir nuestra fe en una sociedad donde el hombre se ha entronizado a si mismo como dios? Aparece un enfermedad letal y en menos de un año los científicos desarrollan la vacuna; por medio de procesos químicos se puede acelerar la producción de alimentos y frenar el hambre; el espacio exterior, que antaño se veía inalcanzable, hoy en día se abre como el patio trasero de la humanidad, con viajes a la luna, marte y a los confines del sistema solar ¿acaso aún es necesario creer en un ser supremo? ¿No será que ya el hombre moderno, tan avanzado en ciencia y tecnología, ha sepultado para siempre a todos los dioses?¿cómo podemos nosotros los cristianos hablarles a otros de nuestra fe y, sobre todo, preservarla intacta en medio de tanta incredulidad?

¿Cómo, pues, mantenemos viva la llama de la fe y la compartimos con el mundo? ¡con nuestro ejemplo y con nuestro estilo de vida! Pero ¿Cómo es eso? Veamos que nos dicen las sagradas escrituras al respecto:

Santiago 1:22-27

22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

27 La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.

¿Por qué digo que nuestras acciones y nuestro estilo de vida mantendrán viva nuestra fe y será un testimonio para el mundo? ¡Porque el mundo, al darle la espalda a Dios, también le dio la espalda a todo lo que Dios es! ¿y qué es Dios?:

  • Dios es amor (1 Juan 4:8).
  • Dios es quien da la sabiduría (Proverbios 2:6).
  • Dios es justicia (Romanos 2:2).
  • Dios es quien nos da la paz (Números 6:26).
  • Dios nos promete que siempre nos ayudará cuando tengamos temor (Josué 1:9).
  • El amor de Dios para con nosotros fue (y sigue siendo) tan grande, que dio lo más valioso que tenia para que podamos acercarnos a Él (Juan 3:16).

Tal ves ahora te estés preguntando: “¿y por qué él  cita todos esos versículos que hablan de lo que Dios es? ¿Qué tiene que ver eso con mi estilo de vida y ejemplo?” y yo te respondo que, si realmente somos cristianos, tenemos que ser imitadores de nuestro Diosrecordemos lo que el apóstol Pablo nos dice:

Corintios 11:1

11  Sed imitadores de así como yo de Cristo.

También sería bueno citar al apóstol Juan cuando dice: 

1 Juan 2:6

El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

Y ahora viene la pregunta del millón de dólares ¿Cómo puede nuestro ejemplo y conducta mantener viva nuestra fe y ser testimonio para otros? ¿Recuerdas cuando dije que el mundo al darle la espalda a Dios, también le da a espalda a lo que Él representa? Bueno, esto significa que como Dios es amor, nuestro mundo moderno va a carecer de amor, como Dios es quien da la paz, nuestro mundo tecnológico no tendrá paz, como Dios es quien da la sabiduría, nuestro mundo súper avanzado en ciencia va a  carecer, irónicamente, de la sabiduría verdadera que solo el Señor nos puede dar y entonces es aquí donde entramos nosotros y le tenemos que demostrar al mundo que esos valores no están muertos.

Aquí es donde nosotros como pueblo de Dios le tenemos que mostrar a la sociedad que aún existen personas que se preocupan por el prójimo, que aún existen personas abnegadas que están dispuestas a sacrificarse por el bien común, que aún existen personas que ven a los demás como seres valiosos con dignidad y no solo como un producto desechable, la única manera que tenemos de dar testimonio de que nuestra fe es válida en un mundo egoísta, altivo e individualista en extremo, es viviendo a la manera de Cristo: visitando a los enfermos y a los presos, dando pan al hambriento y agua al sediento, vistiendo al desnudo y amando a nuestros enemigos, solo así el mundo verá que nuestra fe no es una creencia prehistórica y cavernaria, es viva y eficaz como el Cristo que con tanto amor predicamos. 

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