Mensaje

Los Indiferentes

Si queremos reproducir las acciones de Jesús, los demás deben ser
importantes.

“Mientras no sea a mí que me afecte, los demás pueden hacer lo que quieran”

 

En este último año, he escuchado varias veces esta frase y otras maneras de decirla
también. Es una forma de pensar que nos separa de todo aquello que pueda estar
pasando a nuestro alrededor, haciéndonos ignorantes, pues bastante ya tenemos. Sé
que muchos hemos estado de acuerdo en algún momento con esto, y no te culpo ni me
condeno.

Pandemia, guerras civiles, corrupción y pobreza. El mundo se ha convertido en la mejor
película de acción y suspenso que hemos visto, lo que justifica nuestra constante
búsqueda de aislamiento y de deshacernos de la responsabilidad que pueda caer
sobre nuestros hombros. Sin embargo, esto me lleva a cuestionarme ¿Será esta la
mejor manera de hacer las cosas? ¿Está bien que ignore lo que los demás estén
pasando porque no puedo cambiar la situación?

En varias ocasiones, alguien tuvo la oportunidad de hacerse el indiferente a la multitud
y a sus necesidades. Puedo decir que esa persona tenía todo el derecho de seguir su
camino sin preocuparse por los demás, pues no era querido ni aceptado por la
mayoría. Sin embargo, no había un lugar por donde pasara que no haya extendido su
mano para ayudar a los demás.

“Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque
ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en
ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.» – Mateo 15:32

Esto fue la respuesta a mis interrogantes. El ser ignorante a las situaciones que
afectan a los demás es vivir en contra del mensaje que Jesús trajo al mundo.
Cristo mostró compasión a las necesidades de las multitudes, sin importar que tan
insignificantes fueran. Su ayuda rompió estándares de cultura, discriminación y
segregación de clases. Puso a un lado su propio bienestar y vivió para los demás.

La forma más fácil de vivir sería seguir nuestro camino sin mirar a los lados. No
obstante, si queremos reproducir las acciones de Jesús, los demás deben ser
importantes. Sal un poco de tu burbuja y presta atención a lo que pasa más allá de las
verjas de tu casa. Estás capacitado con voz y mente única que puedes poner al
servicio para ayudar a los demás.

 

“Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus
discípulos, y los discípulos a la multitud.» – Mateo 15:36

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