Mensaje Reflexión

Cuando la cosecha se ajusta al plan de Dios

Debemos tomar en cuenta que los planes de Dios son diferente porque Dios aprecia a cada ser viviente, nosotros como humano solo velamos por nosotros y nuestros intereses, pero Dios va más allá que eso, por eso debemos entender que solo somos instrumento para llevar paz al que la necesita y luego Dios tiene la decisión final

Recuerdo hace unos años atrás 2 o 3, me encantaban las redes informáticas tenía tantos planes y una visión con respeto a lo que yo quería ser, que me imaginaba siendo esa persona, pero como todos sabemos siempre queremos algo, pero los planes muchas veces cambian, hoy en día tengo 21 años y soy un desarrollador de Software, sigo en la rama de la informática pero no en la rama que quería estar en ese entonces, aunque actualmente amo la rama en la que estoy.

Y hago esta pequeña introducción sobre mi vida para dar a denotar que muchas veces queremos algo, pero no es lo que Dios quiere realmente y lo veremos más explicado en esta reflexión.

En el barco equivocado

Jonás 1 : 1 – 3

Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo:

Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.

Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.

En este verso podemos ver algo que Dios hizo en el principio de la creación y fue hablar Gen 1, dar una instrucción, mandato y lo que más me gusta de esta escena del principio es que cuando la naturaleza hace lo que Dios le dice, Dios ve que es bueno.

Si continuamos la historia podemos darnos cuenta de que Jonás reacciono de una forma muy distinta a como reacciono la naturaleza, Jonás quiso huir de la presencia de Dios y es cuando Jonás se dirige hacia el barco equivocado (Jonás 1:3) y en este punto es que vemos que Dios es un Dios de orden y todo lo que Dios permite tiene una razón de ser, luego de que Jonás desobedeció, hubo una tempestad, se echo suerte y todo lo demás y los tripulantes no querían echar a Jonás e hicieron lo posible para llevar la nave a la orilla, pero no se pudo, entonces fue cuando personas que eran idólatras, personas que no creían en Dios, personas con un corazón apartado de Dios, le clamaron a Dios, luego de ese clamor lanzaron a Jonás al mar y fue cuando Jehová envió el transporte correcto para Jonás.

Desde la tierra de los muertos

Pero no ha terminado, ya Jonás está en el pez y él tiene que hacer algo y es cuando vemos nuestro siguiente capítulo

Jonás 2: 1-10

Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,

y dijo:
Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó;
Desde el seno del Seol clamé,
Y mi voz oíste. 

Maravilloso capítulo, hermoso, sorpréndete palabras, incluso parece un salmo de David, aquí vemos un Jonás que está pasando por una transformación espiritual, un Jonás que estuvo en tierra de muertos tanto físicamente como espiritualmente y Dios lo está libertando, Jonás se siente agradecido con Dios tan agradecido!, que llega al punto de decir (pagaré lo que prometí), Dios es un Dios maravilloso, solamente debemos cumplir con lo prometido, que es llevar esa semillas del evangelio a todo lugar y a toda persona que podamos llegar, no te detengas y lleva el evangelio del señor Jesucristo.

Un nuevo corazón o una nueva oportunidad

Hasta ahora vamos bien, Jonás desobedeció, Dios toma esa desobediencia para mostrar su poder y le da una lección, luego vemos un Jonás en proceso de transformación y es cuando llegamos al siguiente capítulo.

Jonás 3 : 1-10

Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo:

Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré.

Y se levantó Jonás, y fue a Nínive conforme a la palabra de Jehová. Y era Nínive ciudad grande en extremo, de tres días de camino.

Y comenzó Jonás a entrar por la ciudad, camino de un día, y predicaba diciendo: De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.

Ahora con este capítulo me siento maravillado de las cosas que puede hacer Dios, lo primero que vemos es que Dios vuelve a dirigirse a Jonás y lo impactante de esto es que se dirige con el mismo mensaje que le dio en el cap. 1, Dios nunca cambia, él es el mismo ayer, hoy, mañana y siempre.

Pero siguiendo la historia podemos ver que Jonás si cambio como tal, Jonás ya no es el Jonás que quería huir de la presencia de Dios, ya no es el Jonás que tomo el barco equivocado y todo esto es porque Jonás vino transformado, Jonás tiene un nuevo corazón, y es importante resaltar esta parte, muchas veces le pedimos a Dios una nueva oportunidad para cumplirle, pero le fallamos y siempre le fallaremos y si me preguntas ¿Por qué?, te lo explico de una forma fácil, cuando tienes un corazón que está atado en un pecado, pueden venir mil oportunidades y mil veces vas a fallar, tienes que pedirle a Dios por un nuevo corazón y el problema que te atormentaba ya no estará porque no tienes el mismo corazón. (ref: Salmos 51)

Continuemos la historia, vemos que Jonás entra a la ciudad que es grande en extremo y lo que me impacta es el mensaje de Jonás, no tiene homilética, ni miletica, ni espiriteulica, ni ninguna composición de mensaje, (verso 4c:De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.) Pero este mensaje trajo el mayor avivamiento de todos los tiempos registrados en la biblia, una ciudad completa creyó en Dios, una ciudad completa se arrepintió de su mal camino, de la rapiña de sus manos y todo eso fue posible porque Jonás no llevo un mensaje bonito, Jonás no preparo una predicación especial, esto pasó porque Jonás llevo EL MENSAJE DE SALVACIÓN, ese era el mensaje que Dios quería darle a esa ciudad, fue el mensaje que Dios envió, muchas veces nosotros obviamos el mensaje que Dios nos da porque pensamos que va a hacer huir a las personas, pero Dios es quien conoce el terreno y si él envió a tirar una semilla especifica en un terreno específico, es porque Dios la hará florecer.

Permitamos que Dios cambie nuestro corazón y que él sea quien riegue las semillas que florecerán en los corazones de las personas.

Cuando las cosas no salen como planeas

Ya nuestro último capítulo y si algo larga la reflexión y espero que la disfruten y sean edificados, pero en este último capítulo le daremos sentido a nuestro tema.

Jonás 4: 1-11

Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.

Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal.

Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.

Impactante este capítulo, vemos un Jonás furioso a tal punto que enfrenta al mismo Dios, wooow que Jonás este JAJAJA.

Vemos que Jonás le ora apresuradamente a Dios y le dice viste, yo sabía que iba a venir en balde, yo sabía que Nínive se iba a quedar igualita, porque eres un ser piadoso, un ser que perdonas demasiado rápido y Jonás enfrento a Dios y Dios en su grande amor le prepara una enramada a Jonás, luego de esto Jonás se sienta a esperar a ver como Nínive es destruida, él se acomoda en su enramada tranquilo para ver como se da lo que él esperaba.

Y aquí es donde quiero llegar, muchas veces Dios nos envía a darle una advertencia a alguien y nosotros vamos a condenar  y quedamos esperando a ver como cae la ira de Dios sobre esa persona y nosotros esperamos cosechar la ira de Dios sobre esa persona, porque fue lo que  sembró en su corazón, pero el corazón de Dios es diferente al de nosotros y todas las cosas se ajustan al plan de Dios y no al nuestro, si hubiera sido por Jonás él saliendo de la ciudad Nínive destruyéndose, pero Dios tenía un plan diferente para Nínive, la cosecha de Dios fue arrepentimiento de ambas partes, tanto de Nínive como de Dios hacia ellos, Jonás sembró la palabra, pero no quería cosechar arrepentimiento.

Debemos tomar en cuenta que los planes de Dios son diferente porque Dios aprecia a cada ser viviente, nosotros como humano solo velamos por nosotros y nuestros intereses, pero Dios va más allá que eso, por eso debemos entender que solo somos instrumento para llevar paz al que la necesita y luego Dios tiene la decisión final (No seas como Jonás).

Espero que le haya sido de bendición, Dios les bendiga y proteja sus vidas…

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