Reflexión

Cantando en el Calabozo

Sin importar las circunstancias en las que te encuentres, la oración y la alabanza a Dios, te darán la libertad que necesitas y no solo para ti sino para los que te rodean.

Pablo y Silas decidieron con ardor en su corazón anunciar el camino de la salvación. Nosotros, en nuestro propio intento, nos encontramos con personas que no les gusta nuestra convicción y otras que quizás quieren sacar provecho de ella. Y estos al ver que no lo logran, pues deciden arremeter contra nosotros.

En la vida nos tropezamos con personas que están tan enfocadas en sus costumbres y sus propios beneficios, que sienten que no necesitan aprender nada nuevo. ¿Pero sabes qué? Todos en algún momento hemos sido así y nos dimos cuenta de que algo no estaba bien.

¿Recuerdas como era Pablo antes de conocer a Cristo?

Perseguía a los cristianos, los maltrataba, los encarcelaba, hasta que Jesús entró en su vida y le dio una nueva perspectiva. Ahora le tocó a Pablo ser el que estaba detrás de las rejas:

Hechos 16:22-23

22 Entonces la multitud se amotinó contra Pablo y Silas, y los magistrados mandaron que les arrancaran la ropa y los azotaran.

23 Después de darles muchos golpes, los echaron en la cárcel, y ordenaron al carcelero que los custodiara con la mayor seguridad.

24 Al recibir tal orden, este los metió en el calabozo interior y les sujetó los pies en el cepo

¡Se ve difícil! Pero al ver la reacción de Pablo y Silas, ante estas circunstancias: en un calabozo especial, sin merecerlo, golpeados, azotados, y en medio de este sufrimiento ellos deciden alabar a Dios y orar. Su alabanza fue tan fuerte que pasaron cosas sobrenaturales. Cadenas se rompieron, la misma tierra se estremeció, y un hombre a punto de quitarse la vida recibió salvación para él y su familia y aun los mismos que dieron la orden de encarcelarlos tuvieron que escoltarlos a la salida.

A veces nuestro calabozo parece ser cruel, a veces la vida no parece tratarnos tan bien como queremos, pero ¿sabes qué? Tú eliges cómo reaccionar ante las cosas que quieren atarte, que quieren lastimarte.

Dios está contigo en ese calabozo, Él es más que eso, tú eres más que tus situaciones. Todo esto porque tienes a Jesús de tu lado y lo que haces hoy por el Señor, Él lo ve, conoce tu corazón y escudriña lo que hay en ti…Puedes ser una bendición para los que te rodean.

Elegir adorar, dar testimonio, aferrarnos a la oración, produce cosas sobrenaturales que aun nuestros ojos no pueden ver. Personas pueden ser liberadas cuando decides actuar honrando a Dios, tus cadenas y las cadenas de los demás se rompen cuando decides ser la luz que los demás necesitan ver en su calabozo, la esperanza de libertad en una prisión.

Este calabozo es temporal porque tenemos un Dios Eterno. Un Dios que sabe lo que realmente necesitamos, que tiene un propósito aún en lo que consideramos más oscuro.

En esa cárcel hay un carcelero que necesita de ti, que necesitas que lo ames aunque este en situaciones difíciles, porque Dios te ama incluso cuando eres difícil, cuando tu propia gente te traiciona. Dios es bueno, y merece tu adoración en medio del dolor.

Sin importar las circunstancias en las que te encuentres, la oración y la alabanza a Dios, te darán la libertad que necesitas y no solo para ti, sino también para los que te rodean.

Filipenses 4:11

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.

Licenciada en Contaduría Pública, coordinadora de MPC en la célula de Entre Amigos, involucrada en el Ministerio de Enseñanza de niños y Ministerio de Jóvenes de la ACyM Central.

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