Devocionales y reflexiones

Fe en Medio de Euroclidón

Puede que Euroclidón quiera manifestarse en nuestra salud, trabajo e incluso en nuestra relación con Dios, más así como hizo Pablo debemos cobrar animo.

FE EN UN MUNDO LLENO DE DUDAS

En un mundo post pandemia, en el que ya es evidente la desigualdad que impera en nuestras sociedades, la falta de fe en quienes nos representan es cada vez menor. Ya no se cree en nada, ya no se cree en nadie, pues quienes debieron defendernos se encuentran luchando por sus propios intereses, y los que no están luchando son tildados de corruptos por los actos del pasado.

La corrupción, el afán por el dinero, el abuso al más necesitado, son algunos de los males que nos carcomen los huesos. Hubiésemos preferido saber que esto solo ocurre más allá de nuestras puertas, pero incluso líderes religiosos se han puesto el traje y tristemente también desfilaron.

En medio de tan terribles escándalos, rogamos a Dios que nos guarde de caída, pero al mismo tiempo preguntamos, ¿Vale la pena tener Fe? ¿Vale la pena apartarse del mal y no dejarse llevar por el vaivén de esta vida?

Como jóvenes muchas son las tentaciones que tocan a nuestras puertas, y al parecer no tienen fecha de caducidad, día tras día somos tentados, y día tras día nos cuestionamos si realmente vale la pena anhelar la Santidad en un mundo profano, o tener Fe en un mundo de dudas.

En la Biblia nos topamos con un joven que tuvo inquietantes similares a las nuestras, Asaf no vio provechoso el creer en que realmente valdría la pena guardarse para Dios.

“Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,
Y lavado mis manos en inocencia;” – Salmos 73:13 

Todos en algún momento nos hemos sentido así, presionados por un sistema que exalta lo incorrecto y desecha el bien.

¿Qué pasó en la vida de Asaf para que su queja se convierta en alabanza y su tristeza en gozo? El verso 17 nos da la respuesta,

“Hasta que entrando en el santuario de Dios,
Comprendí el fin de ellos.” – Salmos 73:17

Hay cosas que solo se han de entender en la presencia de Dios, pues en un mundo de dudas y de desaciertos, la presencia de Dios es quien nos ha de consolar y solo la Fe en Dios nos guardará de errar en esta vida.

Aquel que sintió envidia por lo que los demás tenían terminó sintiéndose privilegiado por lo que tiene, el tiene a Dios y esto es suficiente. La fe no tiene precio y como no tiene precio no la vamos a vender, porque en un mundo lleno de dudas, la fe es el recurso más valioso.

“¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.” – Salmos 73:25 

Dios te Dará la Respuesta

Cuando nos enfrentemos a una toma de decisión oremos conforme al Salmos 143:8b:

“Muéstrame el camino que debo seguir, porque en tus manos he puesto mi vida.”

Dios te dará la respuesta.

Una Respuesta Esperanzadora

Él puede quitar esa carga que tanto te atormenta en espera de una respuesta. 

La Grandeza de la Humildad

¡Qué belleza hay en descubrir que nuestra identidad solo a Él le pertenece!

LA RESPUESTA

En diferentes escenarios hemos tenido que enfrentarnos a la chocante pregunta: “¿Qué es esto para tanta gente?” – San Juan 6:9 (b). No se ha tenido que realizar un análisis, un presupuesto, un informe de cantidad y demandas, sino que a simple vista las migajas ni siquiera alcanzan.

A lo largo de la narrativa Bíblica se evidencia que no todos tienen las mismas oportunidades, ni siquiera los mismos medios, pero tanto unos como otros han sido retados a cambiar el mundo que les ha tocado vivir, porque en este mundo de desigualdades nunca será suficiente, “siempre será poco para tanta gente”.

De la misma manera nos sentimos cuando nos enfrentamos a esa realidad que escapa de nuestras manos, nos sentimos agobiados al ver que no contamos con los recursos necesarios para hacerle frente a nuestro día a día, preguntas como: “¿Será suficiente mi preparación? ¿Mi hoja de vida cumple con los requisitos? ¿Comeré el día de hoy?” Preguntas que lanzamos al aire sin esperar realmente una respuesta.

Pero ¿Por qué Dios escoge a los que estadísticamente tienen todas las de perder? ¿Por qué Dios elige discípulos pobres para alimentar a personas pobres? ¿Por qué Dios elige las crisis para ayudarnos a trascender?

La historia de la multiplicación de los panes y los peces nos da la respuesta, y es que Dios usa nuestras necesidades para mostrar que en ellas él se fortalece, él se muestra, porque lo poco en las manos correctas siempre será suficiente.

El problema nunca ha sido disponibilidad de recursos sino escasez de integridad y justicia, si colocamos nuestras debilidades y precariedades en las manos de Dios entonces El podrá hacer una obra grandiosa, porque, aunque no tengamos las mismas oportunidades se puede tener acceso al mismo Dios, porque nunca serán los medios sino El Mediador.

Pongamos nuestro futuro en las manos de Dios, en donde hay salvación y vida Eterna, la gente podrá cuestionarnos si es suficiente así que mostremos las manos que nos sostienen y les aseguro que encontraran la respuesta.

 

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