Devocionales y reflexiones

Más Blanco que la Nieve

No existe nada más satisfactorio que apartar tu corazón para Cristo y que él se encargue de que sea más limpio y blanco que la nieve.

Llévame de vuelta a mi primer amor

Nosotros decidimos si queremos entrar algunas veces al Lugar Santo o si queremos vivir en el.

Prepárate para la conquista con 5 pasos prácticos

Como cristianos jóvenes enfrentamos diversas luchas, pueden ser académicas como la mía, en el área personal, laboral, familiar o cualquier otra área. Nada impide que tengamos estas situaciones desafiantes pero sí nuestra actitud y nuestro accionar es la diferencia.

PROMESA

“Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí.”[1]

El mundo avanza a velocidades increíbles, lo que ayer tomaba días hoy en unos cuantos segundos lo tenemos a la distancia de un mensaje de texto. Es grandioso lo que el ser humano ha logrado construir, esto se ve reflejado en todas nuestras áreas y entendemos que ya lo rápido, lo fácil, lo de pronto alcance es la norma de la sociedad. Hoy medimos nuestras decisiones en cuanto al tiempo.

¿En qué tiempo lo tienes? Solemos preguntar… Y si no cumple con nuestro horario, con nuestro programa, entonces buscamos otra opción que si se adecue. Así por igual muchas veces nos acercamos a Dios, con un reloj a nuestra disposición con un calendario en base a nuestros días, pero no debe ser así.

Manejar el tiempo es bien pagado en el área de proyectos, personas se ganan la vida sabiendo administrarlo de la mejor manera posible, porque se nos ha dicho muchas veces que el tiempo es dinero. No obstante, cuando se habla de promesas, de cosas que Dios nos dará, debemos entender que no será en nuestro tiempo sino en el Suyo.

“—Señor, ¿no crees que éste es un buen momento (tiempo) para que les des a los israelitas su propio rey?”[2]

Fue la última pregunta que se le hizo a Jesús, y miren que tiene que ver con tiempo, pero si nos fijamos en el verso 4 del mismo capítulo, Jesús les habla de que la promesa implica un tiempo de espera.

La preocupación nos visita cuando encasillamos a Dios en nuestra forma de ver el mundo. Este año nos ha mostrado que todo lo que el hombre ha avanzado es solo un castillo de naipes que puede ser derrumbado a una velocidad mayor de la que podemos manejar. Cuando Dios nos dice que esperemos la promesa, implica Fe, en una visión que será procesada. ¿Aquel que hizo el mundo en 6 días acaso no podrá cumplir su promesa en nosotros? Queda de nosotros esperar y creer que Dios es fiel incluso cuando entendamos que nuestro tiempo se está acabando, porque mientras esperemos en la promesa habrá una página en blanco esperando ser llenada por Dios, es por esto que el libro de Hechos no posee una conclusión como los demás libros, porque ha quedado abierto a las promesas que Dios hará y ha hecho en su iglesia, porque a todos se nos ha dicho la misma palabra: “Esperen la promesa” de modo que, como iglesia, esperemos juntos el día del Señor, amén.

“¿Quién ha oído algo parecido? ¿Quién ha visto algo semejante? Una nación no nace en un solo día. Un pueblo no surge de repente. En cambio, la ciudad de Jerusalén, sí nació en un día.”[3]

[1] Hechos 1:4 RVR60

[2] Hechos 1:6 TLA

[3] Isaías 66:7 TLA

Fe fundamental

Un título obvio para un tema subestimado

Cuando el cliente que pide los cambios es… Dios

Dichosos somos de tener un Dios que nos ajuste los planes de la vida cuanta veces sea necesario, para guiarnos hacia Su amor y propósito.

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