Devocionales y reflexiones

Dios te Dará la Respuesta

Cuando nos enfrentemos a una toma de decisión oremos conforme al Salmos 143:8b:

“Muéstrame el camino que debo seguir, porque en tus manos he puesto mi vida.”

Dios te dará la respuesta.

Una Respuesta Esperanzadora

Él puede quitar esa carga que tanto te atormenta en espera de una respuesta. 

La Grandeza de la Humildad

¡Qué belleza hay en descubrir que nuestra identidad solo a Él le pertenece!

LA RESPUESTA

En diferentes escenarios hemos tenido que enfrentarnos a la chocante pregunta: “¿Qué es esto para tanta gente?” – San Juan 6:9 (b). No se ha tenido que realizar un análisis, un presupuesto, un informe de cantidad y demandas, sino que a simple vista las migajas ni siquiera alcanzan.

A lo largo de la narrativa Bíblica se evidencia que no todos tienen las mismas oportunidades, ni siquiera los mismos medios, pero tanto unos como otros han sido retados a cambiar el mundo que les ha tocado vivir, porque en este mundo de desigualdades nunca será suficiente, “siempre será poco para tanta gente”.

De la misma manera nos sentimos cuando nos enfrentamos a esa realidad que escapa de nuestras manos, nos sentimos agobiados al ver que no contamos con los recursos necesarios para hacerle frente a nuestro día a día, preguntas como: “¿Será suficiente mi preparación? ¿Mi hoja de vida cumple con los requisitos? ¿Comeré el día de hoy?” Preguntas que lanzamos al aire sin esperar realmente una respuesta.

Pero ¿Por qué Dios escoge a los que estadísticamente tienen todas las de perder? ¿Por qué Dios elige discípulos pobres para alimentar a personas pobres? ¿Por qué Dios elige las crisis para ayudarnos a trascender?

La historia de la multiplicación de los panes y los peces nos da la respuesta, y es que Dios usa nuestras necesidades para mostrar que en ellas él se fortalece, él se muestra, porque lo poco en las manos correctas siempre será suficiente.

El problema nunca ha sido disponibilidad de recursos sino escasez de integridad y justicia, si colocamos nuestras debilidades y precariedades en las manos de Dios entonces El podrá hacer una obra grandiosa, porque, aunque no tengamos las mismas oportunidades se puede tener acceso al mismo Dios, porque nunca serán los medios sino El Mediador.

Pongamos nuestro futuro en las manos de Dios, en donde hay salvación y vida Eterna, la gente podrá cuestionarnos si es suficiente así que mostremos las manos que nos sostienen y les aseguro que encontraran la respuesta.

 

Fracase ¿Ahora qué hago?

A pesar de que estos hombres de Dios fallaron en cierta ocasiones, el Señor tuvo misericordia de ellos y prosiguió en ellos proveyendo cada día las fuerzas necesarias para seguir el camino a la obediencia en Dios.

¿Confías en mí?

Es difícil creer cuando llevamos años en una misma condición y sentimos que es imposible cambiar, pero basta una pregunta de Jesús para transformarlo todo.

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